Ingeniería genética

Un estudio reciente encontró que las batatas fueron creadas hace unos 8.000 años de partes hinchadas de las raíces de papa. En otras palabras, que no existen hasta que los seres humanos vinieron a retocar la naturaleza.

En los años 1800s Gregor Mendel fue un científico y un fraile agustino que vivió en lo que ahora es la República Checa; “él es considerado el padre de la genética moderna debido a sus experimentos de hibridación de plantas“, apunta el especialista en el tema Mauricio Zonis. La hibridación implica la cría entre plantas (o animales) de diferentes especies, las plantas son más propensas a la hibridación porque el polen a menudo dispersa en las flores de otras especies. “Él coqueteó principalmente con las plantas de arveja entre 1856 y 1863, y su obra fue posteriormente utilizado en la ingeniería genética“, indica Zonis.

El experto, cuenta que en 1954, Watson y Crick describieron la forma del ADN como una doble hélice, allanando el camino para la ingeniería genética para hacer un verdadero debut.

En 1970, Monsanto, la compañía agrícola tan importante en la actualidad, proviene y tiene sus raíces en el 1900. Ahora controla la mayor parte de la industria de semillas, pero antes, tenía un empleado químico John Franz para revalorizar el glifosato como herbicida. “El glifosato de Monsanto más tarde llegó a ser conocido simplemente como el Roundup, y se convirtió en uno de los herbicidas más comúnmente utilizados entre los agricultores, ayudando a mantener a raya la malezas molestas“, cuenta Zonis. Monsanto entonces pasó a convertirse en el mayor coloso de las cosechas resistentes al glifosato, conocido como “Roundup Ready” de semillas.

Zonis refiere que entre 1972 y 1973, en Estados Unidos, los bioquímicos Herbert Boyer y Stanley Cohen hicieron lo impensable: “Se desarrolló una técnica que les permite cortar fragmentos de ADN en determinados lugares y, a continuación, adjuntar los fragmentos de ADN de otros organismos, en el advenimiento de la biotecnología moderna. Esto también fue en la época en que el primer debate sobre OGM riesgos de salud comenzaron a emerger“, subraya Zonis.

En 1976, la biotecnología pasó a ser comercializada, permitiendo a las empresas experimentar con la inserción de genes de una especie a otra, ya sea por medicamentos, alimentos, química o motivos.